Parar sin perder la carrera
El tiempo no se pierde únicamente por estar detenido. También se pierde al salir sin agua, olvidar comida o improvisar durante varios minutos. Un avituallamiento debe tener una misión definida.
Antes de llegar, revisa:
- Líquido restante.
- Carbohidratos ingeridos en la última hora.
- Cafeína acumulada.
- Sensación digestiva.
- Material necesario para el tramo siguiente.
Secuencia de cinco acciones
- Desechar residuos en la zona habilitada.
- Rellenar los recipientes previstos.
- Tomar o guardar el producto planificado.
- Confirmar el tramo y tiempo siguiente.
- Salir sin permanecer por inercia.
Si el estómago va mal, el avituallamiento sirve para activar el plan B, no para mezclar todos los alimentos disponibles.
Dements
Los avituallamientos se sitúan aproximadamente al final de sectores en los kilómetros 6,8; 10,4; 15,4; 21; 27; 30; 34 y 40, aunque la información vigente debe comprobarse en el reglamento. Aín, Coll de la Íbola y Mosquera tienen además importancia por los cortes.
El tramo Aín–Íbola es lento y exigente; salir sin suficiente autonomía es un error. Desde Mosquera queda la durísima Penya Blanca. Allí la decisión no es “¿qué me apetece?”, sino “¿qué necesita el plan para los próximos minutos?”.
Entrenamiento
Simula paradas: deja agua preparada, cronometra el proceso y practica rellenar sin perder orden. También entrena guardar los envoltorios y marcar geles cuando lo exija el reglamento.
La eficiencia no significa correr por el avituallamiento. Significa salir con todo lo necesario y sin decisiones pendientes.